Un don excepcional es el nombre que recibe la nueva obra del realizador Marc Webb (The Amazing Spiderman, 500 días juntos).

Llega de la mano de las productoras: FilmNation Entertainment, Fox Searchlight Pictures y Grade A Entertainment. A pesar de la escasa experiencia del guionista: Tom Flynn, consigue tratar temas explotados en el cine de una forma original y emotiva.

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Esta vez, el “capi” ha dejado el escudo de lado para afrontar el papel de padre. Narra la historia de Frank (Chris Evans), quien se hace cargo de su sobrina Mary tras el suicidio de su padre. La pequeña Mary, posee conocimientos y habilidades superdotadas, ocupando un espacio por encima del resto de compañeros de la escuela. Pero aparecerá su abuela, tratando de llevar a Mary a un colegio de superdotados y explotar sus capacidades con fines de interés personal.

Entre el elenco seleccionado para la cinta, destacan ambos protagonistas, la pequeña Mckenna Grace (Sucesor designado, Mr. Church), nos sorprende con una increíble y completa interpretación.

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Mckenna Grace en Un don excepcional

En lo concerniente a la historia, mantiene un buen ritmo en todo momento, preparando el pastel final para el clímax. Temas como la fuerza, la personalidad y la fe son tratados durante la película, citas que nos harán reflexionar sobre el verdadero valor de nuestros actos. Si que diré en contra que la construcción del personaje de Frank podía haber sido más elaborada, que tuviese más claras sus motivaciones y luchase y sufriese verdaderamente por ellas, ¡le están arrebatando a su sobrina sin motivo alguno! Asimismo, hay que destacar que la magia y el amor que se respira entre ambos es fascinante.

Un don excepcionalEn lo que al montaje atañe, es simple y vago, no hace falta más, lo interesante es la historia. Algo que si me ha llamado la atención es el excesivo uso de la cámara al hombro, ofreciendo mayor dinamismo, lo que nos hace pensar que es una buena solución para acortar los plazos de rodaje y agilizarlo. Si que podemos disfrutar de una buena fotografía y un cuidado y bien planteado compás de planos.

No es ni mucho menos la mejor película de Chris Evans ni la más lúcida entre las obras sentimentales, pero si se ha hecho un pequeño hueco en la cartelera de este año. Es una larga hora y media que te deja satisfecho por la historia que cuenta, sin olvidar las imperdibles gafas de Frank que se colocará y retirará durante toda la obra, ya de por sí es un vengador, no hace falta lucirlo más.

Puntuación: 6,5/10

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Media: 4