La respuesta larga

Martin Scorsese es un hombre fascinado por la trama mafiosa y la corrupción del ser humano. ¿Habéis visto algo más de este director? Estoy seguro de que sí, en caso contrario, entra con cautela, ten cuidado de por donde pises, siéntate y disfruta de El irlandés.

Netflix permite al afamado cineasta, embarcarse con uno de sus proyectos más ambiciosos. Un biopic que aúna todo aquello que hace único su estilo. Robert De Niro, Joe Pesci y Al Pacino, visten una vez más el uniforme a las órdenes del maestro.

Un relato crudo

Scorsese plantea un relato con ritmo encabezado por un elenco que hila la historia de forma orgánica. Sus personajes son parlanchines, sueltan cualquier cosa que se les pasa por la cabeza. Si a este hecho le sumas el listado musical que nos acompaña, el silencio se convierte en un elemento inquietante que cuando aparece (créeme que aparece), desearemos que alguien vuelva a hablar.

Cuando aún crees que no puedes estar más confuso, llegamos a un segundo acto en el que la desorientación es total. Pero aquí es dónde luce la virtud de los grandes cineastas. Nos olvidamos de la estructura. Olvidamos que estamos viendo una película y que una cámara nos señala qué debemos ver.

Los personajes fluyen, salen del marco y se adueñan de la película. Todos creíamos conocer a Scorsese, pero resulta gratificante que aún pueda sorprendernos.

En la piel de los mafiosos, una última vez

Nunca sabemos cuándo será la última vez. De Niro, Pacino, Pesci o el propio director, están en la última etapa de su carrera. La película lo sabe y realiza un tour nostálgico por todos aquellos rincones que conocimos en cintas como Taxi Driver, Uno de los nuestros, Malas Calles, El rey de la comedia

Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Martin Scorsese.
Robert De Niro, Al Pacino, Joe Pesci y Martin Scorsese.

La tecnología hace algo más que milagros. Rejuvencer al elenco funciona y nos permite asistir durante más metraje a las actuaciones de estos veteranos. Desafortunadamente el problema está en su manera de moverse. Su mirada y rostro hablan de juventud, pero las secuencias con más movimiento se resienten y pueden anular esa meta suspensión de la credibilidad.

En cualquier caso, las tres estrellas principales se lucen y nos ofrecen algunas de las mejores actuaciones de su carrera. Las voces femeninas callan. Aún siendo una incógnita todo aquello que estas mujeres sufren durante la ficción, nos quedaremos sin saber aquello que no las dejaba dormir.

Lágrimas

Frank Sheeran (Robert De Niro) es un personaje que no expresa sus sentimientos. Es otra víctima de la guerra que acabó con las personas y las reemplazó por autómatas.

Scorsese por primera vez en su carrera, nos cuenta qué es lo que ocurre cuando sus personajes se quedan solos. Nadie está mirando. ¿Cuál es la siguiente secuencia? Jamás lo sabremos.

Robert De Niro en la piel de Frank Sheeran (El irlandés).

La respuesta corta

Si habéis entendido algo de lo que os acabo de contar y tenéis el más mínimo interés. SÍ, invierte esas horas en la obra de Martin Scorsese.

Puntuación: 8,5 de 10.

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