Jon Watts nos trae el segundo reboot de la nueva generación de Spider-man. Marvel vuelve a tomar el control y desarrolla al superhéroe que los lanzó a la fama de una forma algo peculiar.

Cada vez más joven, cada vez mejores efectos…

Cada vez que a alguien se le ocurre reiniciar la franquicia del hombre araña, deciden reducir la edad del protagonista. Idea que me parece acertada. Lo que no era normal era ver a Tobey Maguire en el instituto.

Por otro lado tenemos los efectos especiales. Desafortunadamente, a día de hoy es difícil impresionar al espectador medio a base de grandes alardes tecnológicos. Un combate bien preparado con su respectiva coreografía siempre es excitante y nos adentra en la acción. Eso Spider-man Homecoming lo sabe hacer. Lo que no sabe hacer es aprovechar su ventaja tecnológica en pos de nuevos escenarios y situaciones.

El instituto o una pelea por las calles de Nueva York, es algo que hemos visto infinidad de veces. El público quiere ver a Spider-man desenvolviéndose en nuevos espacios y horizontes.

 

Algo de profundidad

Por otro lado, podemos hablar bien de la trama. Han conseguido mostrarnos un lado del personaje vulnerable. Puede ser un tema recurrente el de querer ser aceptado y buscar la aprobación, pero en ese sentido poco se le puede reprochar.

El villano al menos, eso sí, no lo habíamos visto antes en la gran pantalla. Michael Keaton sorprende con una espléndida interpretación de El buitre. Conocido por los fans del hombre araña.

Tengo un problema con parte del casting

Hay que saber aceptar nuestras propias limitaciones. Tony Revolori no tiene el físico de un matón de instituto, y menos de Flash. El amigo de Spider-man está sobre-explotado en la ficción y Zendaya (Michelle) es un personaje innecesario que no aporta absolutamente nada. Quizás sea un alivio cómico, pero en una película así, necesitamos más bien un alivio dramático. La comedia es el género principal en Spider-man Homecoming.

Tom Holland y Marisa Tomei, son buenos actores para interpretar a estos personajes, tanto por el físico como por el trabajo reflejado. El nuevo Spider-man aporta un toque de frescura y en ningún momento desentona con el resto.

Poco se puede decir sobre Robert Downey o Jon Favreau que no se haya dicho ya.

Una basta

Marvel tiene pensado realizar más películas en solitario de esta nueva generación del superhéroe. No creo que sea necesario. No lo queremos. El estreno de Infinite War nos servirá.

Esta primera película se podría haber evitado, pero  no es mala, se lo perdonamos.

Puntuación: 7 / 10.

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