Desconecta, pero no esperes reír.

Pero no todo es malo. El productor ejecutivo de Me llamo Earl (Victor Fresco) es el responsable de la nueva creación de Netflix. Es difícil encasillar a Santa Clarita Diet en un género, pero si he llegado hasta el final de la temporada es por algo.

Drew Barrymore protagoniza junto a Timothy Olyphant su primera serie. En su primera semana en Netflix ha adquirido notable popularidad y algo de presencia. Ha sido puntuada con 4 estrellas y media sobre cinco. O este público no es muy exigente o  aún no la han visto los más críticos.

Recoge aspectos del género zombie adolescente, pero tampoco entra dentro de esa clasificación. Es difícil cogerle el truco. ¿Hasta que punto una situación es graciosa si rompe el pacto de credibilidad con el espectador?

Nos cuentan la típica historia de barrio acomodado, (Mujeres desesperadas) con un toque de humor (casi propio de Disney Channel) y un interesante tratamiento del género de los muertos vivientes.

fotograma Santa Clarita Diet. De izquierda a derecha: Olyphant y Barrymore.

La protagonista es un zombie (no es ningún spoiler) y en vez de comerse a todo el mundo, decide que solo lo hará con aquellos que lo merecen. Quizás es muy soberbio decidir quién merece morir, pero es ahí donde entra lo único que me ha conseguido mantener como espectador hasta el final de la primera y única temporada de la que disponen: el surrealismo.

Hace poco escuché, que los espectadores siempre pasamos por un periodo en el que no nos apetece que nos lancen contenido difícil. No queremos pensar en más allá de lo que vemos en la pantalla. Como muchos lo llaman, queremos “desconectar”. Aquí viene lo mejor de Santa Clarita Diet: no necesitas prestarle ni el más mínimo de atención. 

Quizás sea un instinto del ser humano seguir una serie sólo para ver cuán disparatada puede llegar ser. Cada vez parece más difícil guardar la coherencia a nivel argumental, es lo que tiene el surrealismo.

Hay chistes del nivel: si voy a un restaurante, lo único en lo que pienso es en comerme al chef. En serio, con este nivel de diálogos…nos salva la tarde. Es así. No necesitamos ver siempre grandes series con grandes high concepts. A veces solo queremos eso. Ponernos una serie frente a la que nos sentimos superiores. Es una de las muchas series que hacen esto, pero al menos en esta, podemos ver a Drew Barrymore comiéndose a la gente).

Puntuación: 6 de 10.

Ya verás la semana que viene algo super transcendental. Pero por ahora, relájate.

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