El gracioso de la clase también decepciona

Adam Sandler es incansable. Con una filmografía irregular, el actor se ha posicionado siempre a favor de hacer el cine que le divierte. A rodar con amigos y papeles que, sobre todo, estén estrictamente escritos para él. Existen excepciones en las que demuestra que es un talentoso intérprete (The Meyerowitz Stories o Punch-Drunk Love).

Hay ocasiones en las que acierta y te saca una sonrisa tonta que vale de moneda de cambio con el banal entretenimiento (un bien de lujo) que ofrece y otras que no llega ni al aprobado.

No me malinterpretéis. Defenderé el cine palomitero hasta el final de mis días, pero no todo vale. Criminales en el mar es una película que mezcla lo más flojo del humor sandleriano y las películas de misterio.

Giros bobos sin excusa

En la comedia reciente Noche de juegos teníamos un híbrido con el thriller que acababa por ser una parodia efectiva al nivel de Scream (quizás no tan icónica). En esta cinta acogían todos los clichés del género y los ridiculizaban sin perder ritmo ni bajar el nivel de los chistes.

Criminales en el mar carece de sustancia. Es una excusa más para generar gags que dejan al remake de La Pantera Rosa como una obra de culto. Es este mismo punto el que me chirría e interesa a partes iguales.

Adam Sandler, Jennifer Aniston y Luis Gerardo Méndez en Criminales en el mar
Adam Sandler, Jennifer Aniston y Luis Gerardo Méndez en Criminales en el mar

En una sociedad posmoderna los personajes de ficción en las películas contemporáneas deberían adoptar una autoconsciencia de esta era sobreinformada. Pongo un ejemplo: si tuviera lugar una apocalipsis zombie, muchos sabrían de ellos por el cine.

No quiero que todas las cintas basadas en nuestro tiempo deban cumplir con estas características, pero da gusto identificarse con unos personajes que saben buscar cosas en internet. El thriller necesita muchas veces ese pacto con el espectador de la suspensión del a incredulidad.

Ni como thriller ni como comedia

Uno de los problemas más significativos de Criminales en el mar, es que no termina de funcionar ni como thriller ni como comedia. No terminas de reírte ni de interesarte por el misterio.

Se parte de esta premisa en la que muere asesinado un odiado y adinerado anciano, y todos tienen motivos para haber cometido el crimen. Los protagonistas se ven envueltos al más puro estilo Hitchcock (salvando los kilómetros de distancia) y deben resolver el entuerto antes de que acaben entre rejas o muertos.

Adam Sandler y Jennifer Aniston en Criminales en el mar
Adam Sandler y Jennifer Aniston en Criminales en el mar

Cada giro o pista falsa carece de precedente. La cinta no te regala las piezas del puzzle para que tú mismo seas capaz de anticipar la resolución, te las esconde y las incinera para que tú ni nadie participéis de la trama.

Es decir, un constante quiero y no puedo que por si fuera poco no se esfuerza por hacerse valer.

Puntuación: 4 / 10.

 

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