Preacher es otro brillante trabajo de los productores Sam Catlin (Breaking Bad), Evan Goldberg y Seth Rogen (La fiesta de las salchichas, Malditos vecinos 2). Estos dos se encargaron del explosivo episodio piloto. De aquí que la serie luzca un guion brillante con una mezcla de humor y drama perfectamente equilibrada. En sí, podría ser sin dar más rodeos una película de serie B, ya que el aspecto cinematográfico no le falta. El delicado cuidado sobre la forma y el guion es digno de un largometraje.

Narra la historia de Jesse Custer (Dominic Cooper), un predicador que ha heredado la parroquia de su padre y al que se le otorgado un don sobrenatural, la Palabra de Dios. Para redimirse por sus crímenes del pasado, decide salvar a su pueblo y convertirse en el defensor del pueblo junto a sus dos amigos: Tulip (Ruth Negga) y Cassidy (Joseph Gilgun), un vampiro al que le pierde el alcohol por encima de la sangre.

Es un western en toda regla, los flashbacks del pasado gozan de un atrezo y un aspecto envidiable. La iluminación naturalista y el continuo uso de planos picados la hacen muy interesante y vistosa. El encargado de la fotografía en la mayoría de los episodios ha sido John Grillo, que ha trabajado para otros productos de ficción como The Leftovers o La Promesa.

Además de la profundidad en la personalidad de cada uno de los personajes, otro rasgo que les caracteriza es su especial sentido del humor. Un humor negro en ocasiones surrealista. El personaje de Cooper está muy bien planteado, un cura que no sabe en que creer, que trata de mantener la fe a pesar de todo. La interpretación es digna de mención, la mirada del personaje de Custer, refleja el pasado oscuro que le persigue y le tienta a caer de nuevo. Por otra parte, destacar la actuación del carismático Joseph Gilgun (Emmerdale Farm, This is England). En este personaje, la elegancia está por encima de todo, la copa, su chaqueta y sus gafas que no se las cambien por nada en los momentos de mayor tensión.

“LA VIOLENCIA ENGENDRA VIOLENCIA, NO SE CONSIGUE NADA MÁS”

En ocasiones, la violencia es muy explícita en algunas secuencias, pero está compensada con el satírico humor que la caracteriza. Ante una reacción violenta, se responde con otra mayor. En lo personal, me ha sorprendido desde el minuto cero, un explosivo episodio piloto que invita a dar un repaso a la serie y conocer a los personajes que nos presentan. La serie es una banalización en toda regla, pero no seamos escépticos caigamos en lo escéptico, no es una mala serie a pesar de que haya causado rechazo por parte del público por su atrevido concepto.

Puntuación: 7.5/10

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Media: 5