Franquicias…

La cultura pop actúa como una masa incontrolable que busca saciar su apetito, un apetito compuesto en su mayor parte por caprichos que realmente ni quieren ni necesitan. De esta manera, grandes creadores como Brad Bird (Ratatouille, El gigante de hierro), se convierten en esclavos de su propia creación. ¿Era necesaria una secuela de Los increíbles? El debate se ha trasladado a otras esferas. Ya no importa si una continuación conviene a su predecesora o si simplemente alarga su imperecedera vida para darnos un poco más de diversión.

¿Adulta? Bueeeno…

No me malinterpretéis, Los increíbles 2 no es una mala película. Es divertida y entretiene a toda clase de público a pesar de sus dos horas de duración (inusuales en el cine de animación infantil). En un principio, Disney-Pixar parecía haber asumido que el público objetivo de la película ya no eran niños. Es cierto. Los espectadores han crecido y la campaña de la película les prometió una trama adulta y compleja. No había que emocionarse. La complejidad argumental no dista en absoluto de la primera entrega.

Resumiendo el conflicto: Helen se convierte en la bandera del movimiento mediático que hará volver a los superhéroes mientras que a Bob no le queda otra que cuidar de sus hijos y mostrar a su mujer todo apoyo (convincente) posible. La historia funciona. La narración en paralelo muestra dos tramas claramente distinguidas. Por un lado tenemos a Helen pateando culos y sintiéndose realizada como mujer;  por el otro está Bob intentando convencerse de que puede ser tan buen padre como superhéroe. Acción y comedia en distintas dosis.

Bob Parr y Jack-Jack
Bob Parr y Jack-Jack

Personajes y villanos

En cuanto a los hijos…sin que suene a reprimenda, cabe comentar que su rol en la película queda limitado a un conjunto de gags que dan ritmo pero sin aportar la más mínima profundidad emocional. Jack-Jack protagoniza sus propios sketches internos y da pie a un posible spin-off. También vuelven caras conocidas como Frozono o Edna para saludar al público sin distraer en el discurso.

La idea detrás del villano no es mala, pero también es verdad que demuestra que sigue existiendo una luz al final del túnel: los villanos ya no sólo quieren ver el mundo arder. Ya jugó esta carta Marvel con los dos papelazos interpretados por Josh Brolin. En cualquier caso es pasable y hasta puedes comprender los motivos por los que actúa, eso sí, repito lo de pasable.

Puntuación: 7 / 10.

Me pareció más adulto el cortometraje que la precede “Bao”.

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