American Made es el título original que recibe Barry Seal: El traficante, el nuevo trabajo del neoyorquino Doug Liman (Al filo del mañana, Jumper), más que acostumbrado a los productos de acción y espionaje. Ya tomó las riendas del mismísimo Tom Cruise en Al filo del mañana, para algunos, su mejor trabajo.

En esta ocasión nos presenta la historia del piloto Barry Seal, un piloto que trabajó para la CIA y actúo como traficante de armas y droga en el cartel de Medellín a finales de los años setenta y principios de los ochenta.

En primer lugar, llama la atención el tono elegido por Liman para narrar unos hechos de este calibre. Frivoliza un hecho tan terrible como el tráfico de drogas, sin mostrar el lado más oscuro del mismo (violencia, asesinatos, reyertas…) Escandalizaría el hecho de que carece de carácter dramático de principio a fin si no fuera porque la cinta consigue funcionar, o más lo que realmente persigue, entretener.

El montaje es la clave de la película para mantener el ritmo dramático en todo momento. Otro detalle a tener en cuenta es que la cámara nunca aburre. No persigue el canon de planos tradicional al que estamos acostumbrados. Se permite introducir una segunda unidad que cubre planos que recuerdan al falso documental (sin incluir los insertos grabados por el mismo Cruise con la videocámara).

De izquierda a derecha: Alejandro Edda junto a Tom Cruise

En cuanto a la dirección, no hay pegas. Las escenas grabadas en el aire son increíbles, además de presentarnos la belleza que esconden los paisajes de Colombia y Nicaragua, entre otros. En lo concerniente a la interpretación de Tom Cruise, no termina de sorprender, ya que se desenvuelve con mayor comodidad en el papel del héroe que en el del villano. Apoyo la teoría referida a la compleja preparación de los papeles de Cruise, consistente en cortarse el pelo o dejárselo crecer.

Otro aspecto que no se nos puede escapar y que podría parecer casi surrealista es el personaje de Barry. En ningún momento muestra cualquier síntoma de arrepentimiento. Un hombre avaricioso, un vividor sin sentido del riesgo, como otros denominan, el gringo que siempre cumple.

Esta parte es la que hace plantearnos la distancia entre la ficción y la realidad. No es la primera vez que nos cuentan la historia de este piloto. En 1991 se estrenó la cinta Doublecrossed, protagonizada por Dennis Hopper.

Algo que no se esperaba es la pequeña crítica al gobierno estadounidense de aquellos años que encierra la película. Cómo de forma indirecta acabaron con los comunistas del sur de América y previeron con armas a la Contra nicaragüense. Realmente sorprende el hecho que Liman se haya dejado llevar casi por el género cómico y haya dejado de lado por completo el tono dramático que merece. En mi opinión, un acierto.

Puntuación: 6.5/10

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